La hospitalidad excepcional comienza contigo
Imagínate alegrándole el día a alguien. Al unirte a nuestro equipo de hotelería, ¡eso es exactamente lo que harás cada vez que vengas a trabajar! Como Chef de Partie, no solo supervisas la preparación de platos de alta calidad, sino que también transmites la calidez y la esencia de la hospitalidad, creando experiencias memorables que marcan la diferencia en la estancia de cada huésped.
Esto es lo que harás durante un día típico:
- Preparar platos de excelente sabor: Sazonar, cocinar y probar los platos siguiendo las recetas estándar, garantizando la consistencia en el sabor y la presentación.
- Supervisar al equipo de cocina: Supervisar a los cocineros de línea y brindar apoyo cuando sea necesario para asegurar operaciones fluidas y eficientes.
- Mantener la limpieza de la cocina: Conservar todas las áreas de trabajo limpias, ordenadas y libres de contaminación cruzada.
- Garantizar la calidad de los alimentos y el cumplimiento de las normas de almacenamiento: Supervisar la calidad de los ingredientes, asegurando un almacenamiento adecuado y la rotación de existencias.
- Colaborar en la gestión de costos: Contribuir al control de los costos de alimentos, mejorar los márgenes de beneficio bruto y cumplir con los objetivos financieros del departamento.
- Inspirar y desarrollar al equipo: Supervisar y apoyar a los miembros del equipo, monitorear el desempeño, brindar orientación y fomentar un ambiente de trabajo positivo y productivo.
- Cumplir con las normativas: Asegurar el cumplimiento de las regulaciones de salud, seguridad e higiene, garantizando los más altos estándares de bienestar para los clientes y el equipo.
Lo necesario para crear una experiencia memorable
En Hilton, nuestros valores fundamentales definen lo que se requiere para triunfar aquí y orientan las cualidades que buscamos en cada miembro del equipo:
Pasión por difundir la luz y la calidez de la hospitalidad. Actuar con integridad y hacer siempre lo correcto. Inspirar a los demás mediante el liderazgo. La convicción de que el trabajo en equipo genera los mejores resultados. Un sentido de propiedad y responsabilidad. Y un enfoque en el presente, aportando urgencia y disciplina a cada momento, conscientes de que puede generar un impacto duradero.